Descubre las mejores excursiones para realizar en un día partiendo de la capital del amor.

París – Troyes: 178 km

Troyes es un destino privilegiado de la región de Champagne. En la antigüedad, era la capital de la provincia, y en nuestros días conserva todo el esplendor y la belleza que esa condición le brindó.

Sus edificios, en especial los religiosos, son verdaderas perlas que nos salen al paso durante una caminata por esta ciudad. Las callejuelas estrechas nos invitan a adentrarnos por nuestra cuenta, disfrutando de las hermosas casas restauradas, que no han perdido ni un ápice de su apariencia original.

IMG_0478

Mansiones renacentistas, museos para todos los gustos, una catedral de estilo gótico capaz de dejar boquiabierto a cualquiera: estas son algunas de las atracciones que nos esperan en Troyes.

Una de las rutas más transitadas de esta cuidad es la que lleva desde la estación de Troyes hasta su catedral. En el camino, uno se encuentra con numerosas iglesias, entre las cuales destacan la de San Pantaleón, la de Santa Magdalena, la de San Juan au Marché y la Basílica de San Urbano.

En el barrio antiguo de Troyes destaca la Catedral de San Pedro y San Pablo. Fue construida en estilo gótico, con magníficas vidrieras que refractan luces de colores en la nave principal.

Junto a la catedral, se encuentra otro edificio fascinante. El Palacio de los Obispos, que actualmente funciona como el Museo de Arte Moderno, compuesto por la colección privada que incluye trabajos de Degas, Courbet, Matisse, Rodin, entre otros nombres ilustres.

La Abadía de St-Loup está situada al otro lado de la catedral, y es también un museo: el de Bellas Artes. Allí, puede uno descubrir a Watteau, junto a otros muchos pintores franceses.

A la hora de comprar souvenires, el sitio indicado es la rue Émile Zola, y también la rue Champeaux que es una peatonal. Allí pueden adquirirse un sinfín de recuerdos para regresar a casa con obsequios para todos.

Troyes tiene un aeropuerto adonde suelen llegar vuelos interiores operados en su mayoría por compañías francesas, pero con conexión a todas las grandes ciudades franceses. Se trata del Aeropuerto de Troyes Barberey.

Desde París se puede llegar en tren, que sale de Gare de Paris Est, cuesta unos 50€ ida y vuelta y el trayecto es de algo más de una hora.

Descubre aquí su oficina de turismo

Paris – Giverny: 75km

Giverny es un pequeño pueblo perteneciente a Normandía donde Claude Monet nació en 1840 y vivió gran parte de su vida. El pueblo entero se ha erigido como el lugar de culto del pintor impresionista, y mueve cada año a miles de turistas que se acercan allí sólo para conocer de primera mano los espacios que sirvieron de inspiración para grandes obras de Monet, como sus famosos nenúfares o el puente japonés. Los jardines han sido conservados como en sus orígenes, con lo que el visitante puede tener allí la ilusión de estar viviendo metido en un lienzo del artista.

puente

Asimismo se conserva la casa en la que vivió intacta. Es impresionante recorrerla y ver las fotografías de la familia en las mismas estancias que el visitante puede pisar y observar.

Tanto la casa como los jardines están abiertos de martes a domingo de 9:30 de la mañana a 18:30hs.

En el año 1966, uno de los descendientes de Monet decidió donar al gobierno nacional el hogar de su bisabuelo. Desde entonces, sucesivas restauraciones han permitido que la casa esté en óptimas condiciones, y hoy se encuentra a cargo de la Academia de Bellas Artes.

El interior de este lugar guarda la historia y la magia que Monet supo construir en torno a su talento. En su estudio –el primero de todos– numerosas réplicas de sus principales obras de arte, nos obligan a imaginarnos cómo sería el transcurrir de su vida allí. Casi 150 años atrás, el gran artista recibía aquí de sus musas los arrebatos de inspiración que lo coronaron como el gran referente del movimiento Impresionista.

En la primera planta, la habitación de Claude y su esposa, Camille, tiene bellísimas vistas sobre el jardín. Desde allí, los ojos de Monet observarían el mundo a través de su particular visión, capaz de transformarlo en piezas de arte que quedaron y quedarán por siempre en la historia.

Los arcos de metal dispuestos por él conforman una glorieta de rosas muy peculiar, que desprende su aroma e inunda el aire a su alrededor. A través de ellas se extiende el sendero central del parque, que cuenta con numerosas especies plantadas por el artista. El pequeño lago, que inmortalizó en sus pinturas, es un verdadero tesoro de su hogar.

Para llegar a Giverny hay que coger el tren desde la estación de Saint-Lazare Grandes Lignes en París y viajar primero a Vernon, Giverny está a 5Km de Vernon, pero hay unos autobuses cuya frecuencia coincide con la llegada de los trenes que te lleva y te trae por 4€ ida y vuelta.

El trayecto en tren es de 45 minutos y el autobus llega en unos 5 minutos a Giverny.

Para saber más sobre Giverny descubre su oficina de turismo.

Paris – Lille: 220 Km

Lille está un poco más alejada y por lo tanto el billete de tren sale también algo más caro, unos 80€ ida y vuelta. Sin embargo la duración del trayecto es de una hora aproximadamente, porque se viaje en trenes de alta velocidad.

Lille, a veces conocida como Lila en español, es la capital de la región de Paso de Calais, en el norte de Francia. Fue edificada a orillas del río Deule, y se encuentra a escasa distancia de la frontera con Bélgica.

Ir de compras en Lille es una experiencia llena única. La amplia variedad de comercios y tiendas que funcionan allí incluye los más variados tipos de productos. No importa lo que buscamos: lo hallaremos en Lille sin ninguna duda.

La parte antigua de la ciudad es un sitio mágico para recorrer, billetera en mano. Moda, diseño y toda clase de objetos lujosos se exhiben en las tiendas que corren junto a las calles empedradas. Las vidrieras se conjugan con las casas de estilo flamenco, bellísimas y pintorescas.

lille

Las antigüedades y las galerías de arte son protagonistas en esta zona de Lille. Cada domingo por la mañana, no querremos perdernos el mercado que se desarrolla en la Place du Concert. Alimentos, ropa y accesorios se compran y venden en abundancia, en un ambiente festivo que contagia a todos los visitantes.

El centro de Lille es generoso en calles peatonales, que permiten recorrerlas con comodidad. Allí nos encontraremos con el gran palacio de la ciudad, el Furet du Nord, cuyo interior alberga la librería más grande de Europa.

En las cercanías de la estación de tren funciona Euralille, el centro comercial diseñado por Jean Nouvel. Más de cien tiendas, restaurantes y un hipermercado se esconden detrás de su asombrosa estructura futurista.

Quienes se atrevan a regatear, la zona de Wazemmes es multiétnica y está llena de bazares y tiendas de descuentos. Y a la hora de preparar la comida, la Place de la Nouvelle reúne sabores de todas las regiones imaginables del mundo, durante el mercado del domingo por la mañana.

Lille City-tour

Un simpático minibús lleva a los visitantes a recorrer los monumentos más destacados de la ciudad, así como sus fachadas anónimas de interesante arquitectura. Desde las áreas históricas hasta la parte ultramoderna de Lille, los sitios imperdibles se descubren aquí y allá desde la comodidad del vehículo.

Con una guía audiovisual en ocho idiomas –francés, inglés, alemán, holandés, español, italiano, chino y japonés– y aire acondicionado, esta es una opción ideal para aproximarse al conocimiento de la ciudad y de su historia. Después del breve recorrido de 50 minutos, ya estamos listos para soltarnos a caminar las calles de Lille y sus emblemáticos edificios.

  • Precio: 10 €. Gratuito presentando el City Pass.
  • Todos los días de mayo a octubre, de 10 a 18 hs. y de noviembre a abril hasta las 17 hs.

Antigua Lille

A diferencia del anterior, este itinerario nos conduce a pie entre los monumentos históricos de la ciudad, que componen su herencia cultural junto a la historia y al estilo de vida que representan. El Palais Rihour, la Vieille Bourse, la Catedral de Notre-Dame de la Treille y la Ilot Comtesse, centro del pasado flamenco de Lille.

  • Precio: adultos, 9€; menores de 6 años, gratis. Gratuito presentando City Pass.
  • Todos los sábados del año, a las 10.30 hs.
  • Salida desde la Oficina de Turismo, en Plaza Rihour.

El campanario y el ayuntamiento de la ciudad

Con 104 metros de altura, el campanario de Lille es a la vez su ayuntamiento, y un espléndido edificio de principios del siglo XX. Desde 2005, forma parte del Patrimonio de la Humanidad, y su cima es un sitio ideal para observar Lille desde las alturas, brindando un panorama increíble.

  • Sábados y domingos, a las 10.30 y a las 11.30 hs.
  • Salida desde la entrada del campanario.
  • Duración: 1 hora.
  • Entrada: 6 €

Descubre su oficina de turismo

París-Reims: 150 km

La ciudad de Reims está ubicada al noreste de Francia, a 160 kilómetros de París. Es la mayor ciudad de la región de Champaña-Ardenas. Se sitúa en una llanuera en la ribera derecha del río Vesla. Al sur y al oeste la rodea la Montaña de Reims y allí también se hallan los famosos viñedos de Champaña. Esta ciudad, con una turbulenta historia que la llevó a escudarse durante muchos años detrás de murallas colosales, alberga hoy monumentos dignos de admiración y paseos de un esplendor imperdible.

catedral

Entre 268 y 278, el interior de la Galia fue saqueado por contingentes de bárbaros que llegaron hasta Hispania. En consecuencia, a finales del siglo III y principios del IV se construyeron vastas murallas alrededor de Reims, sustentadas por los cuatro arcos triunfales. Los arcos se transformaron así en las puertas de acceso a la ciudad. De ellos se conserva hoy en día la Porte de Mars, o Puerta de Marte, que recibió tal nombre por estar emplazada en las cercanías de un templo consagrado al dios Marte. En la actualidad, se sitúa en medio de la Plaza de la República.

A mediados del siglo V, el obispo Nicasio construyó una primera catedral, sobre las antiguas termas galo-romanas. Allí, en el año 498, el obispo Remigio bautizó a Clodoveo I.

En 816 Luis el Piadoso –hijo de Carlomagno– decidió ser consagrado emperador en la ciudad de Reims. El honor otorgado llevó al arzobispo Ebón a iniciar las obras para la construcción de una nueva catedral, que reemplazara el edificio del siglo V. Se emplearon para la edificación las piedras con que se habían constituido las murallas, en un claro signo de la seguridad que caracterizó a esta época. La nueva catedral fue consagrada en 862. Pero los ataques normandos obligaron a restaurar las murallas entre 883 y 887.

Más tarde, durante la Primera Guerra Mundial, Reims sufrió destrozos de gran magnitud. Sólo 60 casas quedaron habitables.

Algunas visitas recomendables son Le Vergeur, la basílica de Saint-Remi, la catedral de Notre-Dame de Reims y el Palacio del Tau, todos ellos piezas arquitectónicas maravillosas y con interesantes propuestas para los visitantes.

El Palais du Tau –francés para Palacio de Tau– era el palacio del Arzobispo de Reims. En los siglos VI y VII una población galorromana aún ocupaba el lugar en el que fue construido. Más tarde se erigió allí un palacio carolingio. El nombre de Tau le fue asignado alrededor del año 1131, y surge del plano del edificio, que sigue la forma de una letra T –tau en el alfabeto griego–. La mayor parte del edificio original hoy en día ya no existe. El sector más antiguo que subsiste en la actualidad es la capilla, de 1207. Fue reconstruido entre 1498 y 1509 en estilo gótico y modificado entre 1671 y 1710 para adquirir su actual apariencia barroca. Fuertemente dañado por el fuego en septiembre de 1914, las reparaciones se hicieron esperar hasta finalizada la Segunda Guerra Mundial.

Durante muchos años el palacio fue residencia de los reyes de Francia antes de su coronación, que acontecía en Notre-Dame de Reims. El rey era vestido para el acontecimiento en el palacio, en donde, luego de acaecida la ceremonia, tenía lugar un banquete de celebración. Hoy puede visitarse la Sala del Tau, en donde estos banquetes reales se desarrollaban.

Desde 1972, el edificio alberga un museo que exhibe estatuaria y tapicería de la Catedral de Notre-Dame de Reims, reliquias y otros objetos relacionados con la coronación de los reyes franceses.

En 1991, el Palacio de Tau fue nombrado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, junto a la catedral y a la Basílica de Saint-Remi. Alrededor de 100 000 visitantes acuden allí por año.

Llegar en tren:

Reims está en el cruce de las líneas lignes Lille – Dijon – Méditerranée y Paris – Charleville – Sedan.
Diariamente hay 12 trenes entre París y Reims, y con el TGV llegar os costará menos de 50 minutos desde París

Conoce su oficina de turismo

Y si deseáis consultar los horarios o reservar un billete, consultad las páginas siguientes de las redes de trenes en París:
www.sncf.com
www.tgvesteuropeen.com

About these ads