Ayer día 1 de octubre llegó el momento esperado por muchos empresarios del país en el que se entregarían los premios a mejor directivo del año 2009. Se reconocen dos categorías y diez directivos ganadores en cada una de ellas, a saber: Gran Empresa y PYME.

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En pleno siglo XXI resulta cuanto menos curioso que de los 20 directivos tan sólo hubiera una mujer galardonada y si nos ponemos rigurosos, encima ni fue a recoger su premio.

Directivos Plus, que se autoidentifica como “La comunidad de los líderes influyentes”, no sólo potencia en su página web la ignorancia en este mundo empresarial de la figura de la mujer, sino que encima esa mujer tiene un lugar más “a su medida” en la publicación del mismo grupo llamada “Secretaria Plus“: lamentable.

Los premios de directivos se entregan a personas que han sido presentados a la nominación por sus propios colegas, y ante esto cabe preguntarse si es que las mujeres directivas (porque sí, existe el término “directivas”) no despiertan la necesaria amistad con sus colegas, o lo que parece más razonable: es difícil que en un jurado compuesto por 16 hombres y 6 mujeres haya lugar para un resultado diferente. Sobre todo si tenemos en cuenta que se presentaron nada más y nada menos que 1.354 candidaturas. Me niego a pensar que no hubiera un montón de mujeres entre todas ellas.

Las secretarias tuvieron la “difícil misión” de decidir quiénes serían los dos grandes ganadores en ambas categorías. Eso sí, de entre los 20 ganadores, y como no podía ser de otro modo, ambos fueron hombres.

Parece una quimera aspirar a una igualdad real entre hombres y mujeres, por mucho que nuestra vicepresidenta sea fémina, cuando los propios medios de comunicación con los que contamos se jactan del mundo machista que potencian y además airean su machismo organizando fiestas de premios y cocktail posterior.

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Y ¡Cuidado!, en ningún momento digo que los afortunados que subieron al estrado no merecieran el premio, pero ¿De verdad, de verdad no existen mujeres directivas líderes que también merecían estar ayer recogiendo su galardón?, o es que ¿Tal vez el lema de la jornada “Rodéate de gente mejor que tú” hace alusión a que esa gente suelen ser mujeres y por tanto nunca recogerán ellas los premios que otros han ganado a su costa?.

Sin duda la jornada estuvo llena de misterios y contradicciones. Y el último lo protagonizó Bankinter, cuyo Consejero Delegado, Jaime Echegoyen, se llevó el premio final al mejor directivo en la categoría de Gran Empresa, insisto, presentada su candidatura por sus propios trabajadores, y en ese mismo momento a las puertas del hotel donde se organizaba el evento se encontraba un amplio grupo de su empresa en un motín con pancartas reivindicativas ante las recientes actuaciones de la compañía.

Para ser honesta debo reconocer que la mayoría de los ganadores dedicaron el premio, algunos incluso con lágrimas en los ojos, a sus esposas, sin las cuales “no habría sido posible llegar tan alto”. Pero tal vez habría que preguntar a esas mujeres dedicadas en cuerpo y alma a hacer realidad los sueños de ambición de sus maridos, si hubieran preferido estar ellas en el estrado y ellos abajo aplaudiendo… Eso sí, de haber podido elegir.