La nueva película de la popular actriz Katherine Heigl, producida por Sony Pictures, se llama La cruda realidad, y aunque cueste asumirlo, la “cruda realidad” para ella es que se está encasillando a pasos agigantados en el papel de chica guapa en comedia romántica.

Dibujo

Está claro que a Heighl le van este tipo de papeles, pero ya quedó patente en 27 Vestidos y en Lío embarazoso, y no seré yo la que niegue el gran éxito de taquilla que acompañan a este tipo de estrenos, pero, ¿De verdad no da para más esta chica?.

La película es entretenida con un toque cómico que se agradece, aunque no escatima en comentarios soeces y groseros a lo largo de todo el film. Y narra, una vez más, las diferencias existentes entre un hombre y una mujer y las armas de seducción de ambos.

Resulta sorprendente que en las dos comedias románticas del último mes, a saber: ¿Qué les pasa a los hombres? y La cruda realidad, hayan cogido exactamente la misma idea de chico inaccesible da lecciones a chica desesperada sobre cómo se puede conquistar a un hombre. Y en ambas, al final la chica termina con el “instructor”. ¡Menuda sorpresa! (esto era ironía).

Sin duda Heighl borda el papel, pero una vez más no hay cabida para la sorpresa ni la intriga, la película se desarrolla tal y como el espectador podría adivinar desde el minuto uno.

Cambia el pijama de quirófano de Anatomía de Grey por un vestuario más sofisticado para convertirse en Abby, una reconocida productora televisiva de un programa en “prime time”. Pero sin duda, misma chica –  mismo papel.