Con la llegada del invierno y de la humedad, las enemigas de los rizos luchan una y otra vez en una batalla perdida contra su propia naturaleza, y es que chicas, la eterna contradicción está siempre presente, las que lo tienen liso quieren rizos, las que lo tienen rizado se mueren por conseguir un pelo que puedan cepillar con normalidad sin volverse locas con los nudos.

La tradicional plancha ha ido evolucionando y aunque es cierto que las de última generación intentan ser lo menos agresivas posible con el pelo, la duración del tratamiento es siempre su handicap, porque en cuanto se vuelve a lavar el cabello recupera su forma y la sesión de peluquería ya no sirve para nada.

Por suerte ya ha llegado a España el internacional “Alisado japonés”, un alisado que lleva este nombre en comparación por las lisas y finas melenas con cero volumen que caracterizan a las niponas. El alisado japonés también se llama “alisado definitivo” o termal, y está dirigido a personas con un cabello encrespado, ondulado, no definido o rizado que quieran lucir un look liso de e stilo oriental durante más tiempo. El tratamiento se puede aplicar en todo el cabello o en zonas puntuales como el flequillo.

Además este tipo de alisado respeta el cabello y aporta mayor brillo por el producto de hidratación extrema que se utiliza. Con una sesión larga y después pequeñas “actualizaciones” el alisado puede durar entre seis y ocho meses, y el coste oscila entre los 150 y los 200 euros, dependiendo de la longitud del cabello. Eso sí, asegúrate de buscar un centro de estética fiable, porque cuando se trata de nuestro pelo… ¡Mejor no tener que arrepentirnos!.