Está claro que cuando vamos de fiesta el color elegido suele ser el negro y el negro pega con todo ¿O no?. Pues en este reportaje vamos a intentar ayudar en lo posible para desmitificar algunos colores y para dar ideas con el objetivo de sacar el máximo partido a tu increíble vestido sin desmerecer tu rostro.

Si vistes de color evita pintarte los ojos del mismo tono exacto al de tu vestimenta, pues eso distraerá la atención y no lograrás captar todas las miradas. Los colores juntos se difuminan hasta hacerte invisible, y se trata de llamar la atención.

Si vistes de negro: El negro es un color apagado que requiere colores alegres en el maquillaje para que no parezca que vas de luto sino de fiesta. Tu maquillaje debe ir en consonancia con los complementos. Así, si tu vestido es negro, hazte con complementos en rojo brillante y maquíllate en tonos dorados o plateados. Evita los grises y márcate un gloss rojo pasión.

Si vistes de azul: en este caso sí se permite que tus sombras jueguen con los azules, pero siempre que no busques imitar el color exacto de tu vestido. El azul eléctrico suele ser una buena elección para aquellas con ojos marrones, mientras que para las que tengan ojos claros es preferible combinarlo con malvas y morados. Los complementos búscalos en negro azabache y no fallarás.

Si vistes de verde: el verde es un color increíble que amenuda cae en el olvido en aras de otros más de moda, pero está en ti el cambiar esta actitud. Es cierto que el maquillaje en malva pega mucho con el verde, por el contraste en cuanto a colores complementarios. Sin embargo, si te aplicas sombras malvas conseguirás un aspecto de inocencia, mientras que si lo que quieres es romper de verdad, es preferible utilizar unos pendientes con piedras imitación rubí, y en ese caso el maquillaje sería perfecto en un marrón metalizado que resalte tu mirada. Los labios pueden pasar a un segundo plano con un simple gloss en tono marrón clarito. Huye de los rosas si no quieres adoptar un aspecto infantil.

Si vistes de amarillo: ¿Quien ha dicho que el amarillo sea de horteras?, para las pieles morenas no hay color más atractivo. Prueba con un tono de azul oscuro metalizado y aplícate raya blanca en lo más cercano del lagrimal, a modo de iluminador. Combínalo con pendientes azul oscuro y serás la estrella de cualquier fiesta. Eso sí, no olvides la norma primera: debes lucir un bronceado notable. El amarillo no es “apto para todos los públicos”.

Si vistes de rojo: El rojo es un color agresivo por naturaleza, pero por si no te has fijado, en este post se trata de buscar el contraste: si tu vestimenta es agresiva busca la inocencia en tu maquillaje, y viceversa. De lo contrario podrías caer en la ordinariez. Así es que para el color rojo ni se te ocurra plantarte un rojo brillante en los labios y las uñas de rojo, a no ser que quieras parecer soez. Las sombras en gris y plata son perfectas, pero también se admiten los ocres y dorados.

Si vistes de morado: Los lilas y morados son colores de moda, pero que rara vez son favorecedores por sí mismos, con lo que hay que encontrar los tonos adecuados de maquillaje para resaltar y no pasar desapercibida. Sin duda uno de los colores más adecuado para las sombras son los tonos verdes, en acabados brillantes para el párpado móvil. Pero si lo tuyo son las fiestas nocturnas no dudes en probar además con los tonos gris plata. Jamás te pintes de marrón con malva, apagarás un tono ya de por sí apagado.