Si tenemos en cuenta que por los tópicos el día de la boda es el más especial y esperado para una chica, debemos saber que el maquillaje de la novia será una parte fundamental para conseguir que las fotos que quedarán para la posteridad reflejen la belleza en su estado puro de la novia.

Te ofrecemos algunos consejos que no debes olvidar si de verdad deseas sentirte el centro de todas las miradas de admiración:

  • Lo más importante es mantener la naturalidad sin recurrir a colores imposibles que no se utilizarían en otras ocasiones. La novia debe sentirse cómoda con los colores utilizados y sobre todo debe verse guapa sin sentirse artificial.
  • Por ello es fundamental acudir a la prueba de maquillaje unas semanas antes. Si la boda es después del verano, habrá que hacerse la prueba con el tono de bronceado adquirido en el período estival, ya que la prueba debe ser un fiel reflejo de lo que se utilizará el día de la boda.
  • No te cortes y lleva tus propias sombras si crees que son de mejor calidad o estás acostumbrada y piensas que te sentarán mejor. Recuerda que es un servicio que estás pagando con creces, así que exige que el resultado te convenza y no dudes en preguntar cualquier cosa que se te ocurra.
  • La novia debe transmitir dulzura, sensibilidad e inocencia, por eso algunos tonos están totalmente vetados en estas condiciones. Por muy chic que resulte una novia de revista con los labios en rojo pasión, los párpados en negros y oscuros y el pelo cardado… olvídate de este look, porque definitivamente no es el adecuado.
  • Elige tonos pastel y atrévete con los metalizados para iluminar el lagrimal.
  • La raya nunca debe ser demasiado gruesa ni los pómulos demasiado cargados de colorete.
  • Por último te aconsejamos que, a no ser que sea estrictamente necesario, evites utilizar el perfilador de labios y elige tonos en brillo con colores que armonicen con las sombras de los ojos para los gloss o pintalabios.