Una de las cosas más importantes de ese especial día es el peinado de la novia. La mayoría ya sabéis más o menos cómo queréis ir peinadas, pero no os cerréis a propuestas porque muchas veces podríais cambiar de opinión al ver lo magnífico que os queda un moño cuando siempre pensasteis llevar el pelo suelto, o viceversa.

Pelo suelto o semi-recogido

La reciente boda del Príncipe Guillermo con Catalina Middleton ha puesto de manifiesto una vez más lo que viene siendo habitual en las bodas de los últimos años, a saber, los semi-recogidos o pelo suelto directamente. El semi recogido puede hacerse en un lateral o detrás, y cuanto menos pelo se recoja deja entrever un aire de mayor juventud y dulzura.

Moño, pelo recogido

Los moños pueden ser de muchísimas clases. Es cierto que la mayoría de las personas asocian el recogido a que suele imprimir en las novias un añadido a su edad, pero claro está que se trata de elegir bien el recogido para evitar este tópico. Lo que nadie pone en duda es que los recogidos suelen ser mucho más elegantes, y sobre todo permiten ver el diseño del vestido en todo su esplendor,  pero no quedan bien a todas.

Si tu cara es más bien estrecha, un recogido tirante te hará parecer todavía más delgada,  con lo que sería bueno que optaras por un semi-recogido que deje algunos mechones a ambos lados de la cara,  o si eliges moño, opta por uno que permita algo de flequillo.

Por otro lado, si tu cara es redonda no optes por el típico moño ahuecado porque acentuará esa redondez.  Podrás escoger entre un moño bien tirante que disimule volumen y un semi-recogido con el pelo liso y sin bucles.

Los rizos

Tanto en el caso de los recogidos como con el pelo suelto, la mayoría de las novias optan por llevar bucles. Evita rizos muy marcados como si se tratase de una permanente. Lo suyo es que los bucles sean suaves y caigan dulcemente por el escote y la espalda.

Pídele a tu peluquera que te ponga una redecilla a la hora de peinarte y justo antes de salir hacia la iglesia, o cuando llegue el fotógrafo a casa, quítatela para que el peinado se mantenga el máximo tiempo posible. No abuses de la laca, ya que en algunas ocasiones provoca reflejos indeseados con el flash de las fotos, y cuando la utilices hazlo como si se tratara de una bruma que cae sobre tu pelo, y no apuntando directamente hacia él.

En una próxima entrega hablaremos de los tipos de velo y cómo lucirlo independientemente del peinado que elijas.