En el día de ayer unos pocos afortunados bloggers tuvimos la oportunidad de ver en primicia el nuevo film de Rodrigo Cortés, Luces Rojas. El director de la que se ha convertido ya en película de culto para los amantes del suspense, Buried, nos ha deleitado en esta ocasión con una historia donde el escepticismo, el fraude y la duda continua, se dan cita para dejarnos sumidos en un universo de preguntas sin respuesta.

Y es que Cortés se acerca cautelosamente hacia la eterna cuestión, ¿Existen otras posibilidades más allá de lo que la ciencia puede explicar?. Como es lógico no es tarea fácil disipar semejante pregunta en poco menos de dos horas, pero para los más escépticos y para los más crédulos, os aconsejo que no os la perdáis, porque tanto unos como otros tendréis debate para rato en vuestra propia mente.

De rodar “en una caja“, Rodrigo Cortés ha pasado no ya a codearse con los grandes sino a ponerles bajo su dirección, pero como él asegura

“cuando un actor se mantiene cuarenta años en la cima es porque sabe trabajar como un perfecto profesional. El tema de las excentricidades que les rodean son simples mitos y habladurías.

Asimismo nos ha sorprendido con esta afirmación

“Rodar con Robert de Niro o con Sigourney Weaver ha sido como cuando dirigía cortos con mis amigos”.

El director no ha querido comprometerse sobre sus posibles creencias o no en lo oculto o el poder de la mente y las energías, pero sí nos ha dicho que esto es similar a

 “Un espectáculo de David Copperfield: puedes pagar 200 dólares por ir a verle y entregarte a lo inesperado y la magia, o pagar 200 dólares dispuesto a demostrar lo que todo el mundo sabe, que es que no es capaz de volar”.

Para la ocasión Cortés convenció no sólo a de Niro y Weaver sino también al actor de moda Cillian Murphy, cuyo inquietante aspecto le ha servido para representar grandes papeles como el que hiciera en Batman Begins.
 
Rodrigo Cortés tampoco ha querido olvidarse de su amigo Leonardo Sbaraglia, protagonista de El Concursante, y al que en esta ocasión otorga un papel secundario que el argentino borda una vez más.
 
Sin duda la película merece muchísimo la pena. El debate está servido, y ahora cada uno que defienda su verdad.