¿Sabías que la primera vez que se mezcló cera y perfume fue en 1963? ¿Y que fue Diptyque el que introdujo su primer juego de tres velas perfumadas: Aubépine, Thé y Cannelle (espino, té y canela).? Desde entonces han ido evolucionando para que los resultados de cada una de sus velas alcancen la excelencia. Se seleccionan cuidadosamente las ceras minerales y vegetales. Un artesano de la cera evalúa cada mezcla y la personaliza con diferentes aromas y además sólo se usan las mejores mechas para cada unidad. Como en el caso de los perfumes, cada aroma ha sido cuidadosamente creado.

Las velas de diptyque están fabricadas exclusivamente a mano, para lo que se requieren once operaciones distintas. Cada vela es una creación en sí misma. Están inspiradas en un recuerdo de infancia, la naturaleza o los viajes. Las velas de colores están disponibles en cuatro de las fragancias más exitosas de diptyque, coloreadas según el olor: Tubéreuse “rojo”, Baies “negro”, Figuier “verde” y Feu de Bois “gris”.

Para añadir un toque especial a sus velas perfumadas de colores, se usa cristal soplado hecho a mano. La pasta de cristal incandescente y suave se derrama sobre un molde metálico. Después, se sopla hasta que adopta la forma del molde y se gira suavemente para alisar su contorno. El cristal adquiere su color final una vez se ha enfriado.

El lujo de la artesanía por excelencia.

Ahora tienes la oportunidad de introducirte en este mundo de evocación de la infancia o de tu primer amor. Déjate llevar por los aromas y regálate una tarde de relax donde te invadan los recuerdos o simplemente el más absoluto bienestar.

Este increíble capricho puedes encontrarlo ya en tu tienda de confianza al precio de 65€ la unidad.